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A mis 44 años
Cuando el destino toque nuestra puerta
Van a pasar los años, silenciosos
cayendo los días del calendario;
van a venir tiempos de desamor,
de descuidos con un poco de olvido;
vamos a seguir creciendo en arrugas,
en diámetro, en quehaceres y hastío;
va a crecer el tamaño de la cama.
Nos vamos a separar, tal vez pronto;
Vamos a edificar nuestros silencios
y barreras de tiempo entre nosotros.
Y después, al final de nuestro tiempo,
cuando el destino toque nuestra puerta,
te seguiré amando como al principio,
con la fuerza de nuestro primer beso,
como amo hoy, como siempre te amaré.
TGZ / 12 feb ’06 gumasat
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